Dr. Ramon Cugat Bertomeu

CIRURGIA ORTOPÈDICA I TRAUMATOLOGIA – CIRURGIA ARTROSCÒPICA
El tratamiento de lesiones óseas es un ámbito tratado por la traumatología y la cirugía ortopédica. El doctor Ramon Cugat Bertomeu es uno de los principales especialistas del país y un experto conocedor de la medicina del deporte y de las lesiones óseas, especialmente las de rodilla. Nacido en l’Aldea, cerca del delta del Ebro, a los quince años llegó a Barcelona para incorporarse en el equipo de juveniles del Futbol Club Barcelona. Fue un gran paso en su vida, un paso que tenía que cambiar su futuro: “De no haber sido así seguramente me habría dedicado a la agricultura, como mi padre. A mi madre no le hacía mucha gracia que viniera y aceptó con la condición de que, además del deporte, realizara algún otro tipo de formación. El doctor Garcia Cugat era entonces médico del club y me guió en mi estancia en Barcelona. Decidí estudiar para sacarme el bachillerato e ir a la universidad. En 1969 entraba en la facultad de medicina del Hospital Clínic. Continué vinculado al FC Barcelona, pero nunca accedería a los equipos superiores. Esta proximidad con el mundo del deporte hizo que entrara dentro del área de tratamiento de la patología del deportista de la mutualidad de los futbolistas catalanes, que forma parte de la Federació Catalana de Futbol, y con la cual sigo colaborando. Ayudado por el doctor Garcia Cugat, que también era especialista en patología y cirugía deportiva, fui adentrándome en la medicina deportiva.”
Las inquietudes por esta especialidad iban creciendo hasta el punto de que en 1975 decidí hacer una estancia en Inglaterra para entrar en contacto con nuevas formas de tratamiento de los pacientes y metodologías de trabajo. “Estuve en un centro de tratamiento de caderas donde había un grupo de médicos de alto nivel que me ayudaron mucho, especialmente Mike Roblewski, un gran profesor y, sobre todo, una gran persona. Este primer contacto internacional me llevó después a visitar otros países de Europa.” Mientras, se iba formando un poso de conocimientos y experiencia que daría sus frutos muy pronto. “En 1979 solicité trabajo en algunos hospitales americanos, y el Hospital General de Massachussets, en Boston, se puso en contacto conmigo. El doctor Bertram Zarins, jefe de la unidad de medicina deportiva, me ofreció ir a trabajar durante un año en su departamento. Aceptar aquella propuesta no era una decisión fácil, porque me había convertido en la mano derecha de mi suegro, el doctor Garcia Cugat, y tenía unas responsabilidades médicas que me ataban. Visité aquel hospital americano y me causó una gran impresión, sobre todo por la importancia que daban a la tarea investigadora y por los medios tecnológicos de los que disponían. La propuesta era muy atractiva y al final encontré un término medio que me permitía establecer una conexión entre Boston y Barcelona. Durante todos estos años he ido a caballo entre las dos ciudades, y gracias al doctor Zarins he participado en conferencias por todos los Estados Unidos. Conocer la realidad médica de los Estados Unidos me ha dado muchos conocimientos, sobre todo en el campo de la cirugía artroscópica de la rodilla.” Este hecho le llevó a crear un grupo de cirugía artroscópica aplicada a la rodilla, que más adelante se convirtió en la Asociación Española de Artroscopia, con más de cuatrocientos médicos asociados y encargada de la organización anual de un congreso sobre esta temática por el que han pasado las máximas figuras de la cirugía artroscópica mundial.
El doctor Cugat es un buen conocedor de la historia y la evolución de la artroscopia. Indica que “la palabra ‘artroscopia’ viene del griego y significa ‘ver (skopeín) la articulación’ (árthron). Esta herramienta permite la inspección directa del interior de una articulación y trata las lesiones que hay con una baja incidencia de complicaciones. La intervención quirúrgica implica que, con la ayuda de un cable de fibra óptica, se introduce una pequeña cámara en una articulación para examinar su interior, y con pequeñas pinzas e instrumentos especiales es posible tratar lesiones. Esta técnica la inventó el profesor Kenzo Tagaki, de la Universidad de Tokio, en 1918, con el objetivo de poder tratar la tuberculosis, muy presente en la isla y que afistulaba la rodilla. Pero ha sido su sucesor, Masaki Batanave, el padre de la cirugía artroscópica actual. La técnica artroscópica japonesa fue descubierta por el doctor Bob Jackson de Toronto en 1965 y empezó a aplicarla y a difundirla en el continente americano.” En 1995 nació la International Society of Arthroscopy, Knee Surgery and Orthopedic Sports Medicine (ISAKOS), “establecida para desarrollar y promocionar trabajos científicos y literarios sobre la artroscopia, la cirugía de la rodilla y la medicina ortopédica del deporte para aplicarla a la persona y eliminar gran parte del sufrimiento que representa el dolor.” A través de esta organización el doctor Cugat participa en congresos, cursos y simposios por todo el mundo.
El bienestar de la persona se debe concebir en el marco de una vida en que se combine el ejercicio físico y una dieta alimenticia equilibrada. Tanto la persona que practica regularmente un deporte como la que sólo lo hace de manera esporádica deben prevenir posibles lesiones. “Una persona joven, preparada desde el punto de vista físico, con condiciones innatas para el deporte, que cuida su dieta y entrena cada día la musculatura, tiene menos posibilidades de lesionarse. Su gran masa muscular es el elemento dinámico que protege las articulaciones de posibles lesiones. Los preparadores físicos y los médicos tenemos unos conocimientos superiores que hace unos años y esto ha favorecido la reducción de lesiones en la población. Pero muchas personas dejan de practicar deporte a cierta edad, hacia los treinta años, y entonces la resistencia del cuerpo cambia. Para hacer deporte hay que estar en forma. No quieras hacer deporte para estar en forma. Sin preparación física constante, la práctica esporádica de un deporte acostumbra a traer lesiones que después implican una problemática derivada, por ejemplo socioeconómica.”
La investigación es otro ámbito de la vida del doctor Cugat. Junto con un equipo de investigadores de la Universitat de Valencia y un veterinario de Barcelona está desarrollando estudios sobre la utilidad de los factores de crecimiento del plasma para la reparación de tejidos en el cuerpo humano. “Dentro de unos años la evolución de estas investigaciones puede dar unos resultados muy interesantes y esperanzadores para muchas personas.” Seguro que la trayectoria de este profesional continuará adelante con la pasión que ha demostrado a lo largo de todos estos años, alcanzando grandes retos y proyectando nuevas ilusiones con el apoyo profesional y moral de su esposa, Montse Garcia, doctora en anatomía patológica, que desde siempre ha trabajado a su lado, y con la comprensión de sus hijos, Deborah, Pepe y Carolina, que han vivido el esfuerzo constante de sus padres para contribuir al avance de la medicina.